miércoles, 22 de agosto de 2007

Carlos Valencia









Ciudad de Origen: Tijuana

Por Vianka R. Santana
derechocultural@yahoo.com.mx


Finalmente y después de algunas direcciones curzadas, doy con Carlos Valencia. Hace apenas uno meses que dejó Tijuana, después del desencanto aquel en que le fuera “arrebatada” la beca para el montaje de la obra “Circa” (adaptación del propio Carlos de un texto de Marguerite Yourcenar) y que le fuera otorgada en el rubro de apoyo a grupos por el Instituto de Cultura de Baja California. Y cuando digo “arrebatada”, lo digo literalmente, porque los que conocemos de cerca el trabajo de Carlos Valencia, supimos desde antes que se trataba de un proyecto por demás significativo en su vida profesional, solo que desafortunadamente no siempre los colegas suelen ser los más leales compañeros de ruta. Así, con una maleta llena de desazón y un gran talento, Valencia a finales de enero de 2007 dejó la frontera para radicar en la ciudad de México.

Hoy, a escasos siete meses, mantiene una temporada exitosa de teatro cabaret en un café de la colonia Condesa (Café 22), con la reposición de su espectáculo “Sirenas del Corazón”, sin embargo eso no es todo, hay en él una suerte de nuevo brío que se advierte desde el primer instante y que necesariamente se traduce en la energía de quien tiene puesto todo su empeño y su creatividad en nuevos retos escénicos.

Hace apenas unos días y bajo el título de Unipersonales, la conocida crítica de Teatro Olga Harmony, se refirió en una larga nota al trabajo escénico de Valencia, con algunas reminiscencias del trabajo de Edgard Coward (autor de sirenas del corazón), de lo que cito textual: Carlos Valencia, dirigido por Emmanuel Márquez, se muestra como un auténticoshowman al hacer su relato, increpar alguna vez a alguien del público, cantar y bailar -a pesar de lo estorboso de su cola de pez que se asoma por debajo del vestido- las canciones con música original y letras de Irving Flores y Arinda Caballero. El espectáculo ha corrido mundo y lleva aquí una buena temporada¨.

Carlos, cuando piensas en Tijuana cuáles son las sensaciones y pensamientos que vienen a ti?
.-La juventud y el hambre de un protagonismo mal encaminado.
Esto pensando estrictamente en el panorama cultural. El sentimiento si bien es nostálgico, debido a un interés por ser participe activo en la producción escénica de Tijuana, termina tornándose en violencia emocional al presenciar a una comunidad definitivamente apática al entrenamiento, al quehacer creador honesto, a la producción activa y constante. Creo que hay excepciones importantes La Divina Fauna en teatro, Lux Boreal en Danza, pero en una ciudad tan activa, no resulta suficiente.
Por qué decides volver una vez más a la Ciudad de México.
.-Es una respuesta que cuesta trabajo responder. La Sirena Producciones grupo del cual soy cabeza, había estado en una constante producción en Tijuana y parecía consolidarse en una propuesta personal por mantenerse vigente tanto en la producción como en el acceso al público mediante temporadas largas inexistentes en Tijuana. Había unacorrespondencia de edades entre el grupo y la ciudad, ambas trabajaban a la par por conseguir un público. Sin embargo, el grupo no podía vivir de unipersonales todo el tiempo. Al crearse La Sirena Producciones bajo la propuesta de integrar directores dependiendo del proyecto, la visión siempre ha sido la integración de diversas disciplinas y elementos y en Tijuana, los elementos que llegaron a integrarse salvo Claudia Villa, Aurea Sacnite, Gregorio Coral los demás integrantes, no compartieron el espíritu, buscaban un protagonismo que no correspondía a su nivel creador.
Esa actitud propició un caos importante que redireccionó mis objetivos, colocándolosen esta ciudad más cercana a los objetivos buscados como interprete y como productor ejecutivo de un grupo incluyente.
Qué tan difícil fue iniciar una temporada a escasos meses de haber llegado a la ciudad?
Absolutamente ninguna dificultad se presento. Al mes de regresar a esta ciudad, estaba incluido en los repartos de dos puestas en escena. Con respecto a la temporada actual de Sirenas del Corazón, fue inmediata la aceptación. En la Ciudad de México, la vida de este trabajo no fue suficiente para acceder a su público, pero existía una especie de mito sobre el montaje y entonces al momento de proponer la temporada hubo aceptación y la calendarización abierta. Después ha habido apoyos importantes como el de Dario T Pie, Ana Concceti y Julieta González (OCES Internacional). Creo que ha sido más fácil que en un principio en esta ciudad.
Cuáles diferencias encuentras entre este público y el de Tijuana
.- El interés permanente por participar de las artes escénicas. El conocimiento y la sensibilidad.
Tienes otros proyectos en mente?
El remontaje de VERTIGO en la ciudad de México para principios de 2008 para el Centro Cultural Helénico con un actor extraordinario del Distrito Federal. Actualmente estoy ensayando dos obras una se llama La Opera Punk de los Perros Héroes de Mario Bellatín con la Compañía de Circo de Cámara Circo Raus y la otra es El Evangelio según Clark Kent de Richard Viqueira (el director que llevó la obra de Vencer al Zenzei al Encuentro de Teatro Tijuana del año pasado) y también estreno en octubre mi nuevo unipersonal de cabaret Los Haylovious. Este fin de semana el 17 de agosto volamos para Zacatecas para participar en el Segundo Festival de la Diversidad Sexual de Zacatecas con Historia de China con Héctor Jiménez y Sirenas del Corazón, ambos monólogos de Edward Coward.En el plano profesional cómo te consideras a ti mismo en este momento.
Como un cosechador de frutos, de sueños y de realidades. Estoy creciendo profesionalmente ya que en estos tres montajes las exigencias actorales y corporales están por encima del trabajo que había venido realizando.
Actualmente me encuentro en un entrenamiento físico exhaustivo de yoga, trapecio, caída libre, actuación, canto, salto de jabalina: todo este entrenamiento dirigido a los dos montajes primeros.
Volverías a Tijuana?
Volveré al remontaje del repertorio de la Divina Fauna el segundo trimestre del 2008 y a la presentación de mi unipersonal. Pero como sede permanente no me interesa volver.Cómo consideras el funcionamiento de las Instituciones de Cultura en el D.F..-Centralistas.Qué facilidades e impedimentos existe en el D.F. para los creadores como tú..- Las facilidades a propuestas jóvenes y diferentes a la maquila defeña siempre tendrán cabida y apoyo en esta ciudad. Por supuesto que haber llegado a esta ciudad bajo el cobijo de la Divina Fauna con Edgard Coward, ha facilitado las cosas y de ese privilegio gozo actualmente. No veo impedimentos externos.
Cuándo estrenas tu nuevo proyecto, a quién va dirigido y cuáles son tus motivaciones esta vez.
.-Mis dos proyectos personales como La Sirena Producciones son Vértigo el primer trimestre de 2008 y el estreno de Los Hayloviuos para septiembre-octubre de este año. Las motivaciones son con estos dos proyectos muy claras. La exposición del quehacer escénico tijuanense. Vértigo es una puesta en escena de calidad probada, de una factura maravillosa y mantendrá a su equipo creativo intacto, mismos que vendrán a la ciudad de Mexico al remontaje y estará cobijado por un centro cultural de prestigio nacional, solo que dentro del reparto, se integrará un actor defeño. Con Los Hayloviuos estoy mas enfocado en la dramaturgia y la continuación del teatro cabaret, visto desde mi perspectiva.
Consideras estar en la ciudad ideal o has pensado ya en desplazarte a un nuevo sitio?.
.- Creo estar en una ciudad que puede cumplir promesas importantes, pero no me veo definitivamente sobre sus escenarios. He viajado mucho tiempo y en ello encuentro un motivador creativo muy poderoso que no pienso perder de vista.
Si en este momento estuvieras en Tijuana, qué estarías haciendo?
.- Doliéndome de la ceguera humana, doliéndome del panorama tan desierto que se ha destinado al teatro. Generando proyectos siempre, pero que definitivamente no concuerdan con el numero de ejecutantes disponibles. Mi tiempo creativo era demasiado y no compaginaba con el de los demás, siempre existían restricciones en los otros y eso siempre impide un holgado disfrute. Estaría doliéndome y sintiéndome ajeno de un movimiento de actores o seudoactores tijuanenses que buscan el menor esfuerzo, el aplauso fácil y el no caos. Siempre, aun trabajando, me sentía ajeno. El trabajo constante puede dejarte solo y éso ocurrió conmigo… creo que estaría haciendo eso si estuviera en Tijuana: doliéndome en una soledad obligada por un entorno del cual me excluyeron por trabajar y proponer.

Carlos es el mismo Carlos, temperamental, irreverente, con una gran disposición y energía para el trabajo actoral. Para él no hay otra vocación, otra propensión u otro interés artístico. La vida creativa para él no oscila entre la multidisciplina, sus sentidos están puestos en el trabajo histriónico y su compromiso es claro y contundente. Termina la charla, Carlos se debe ir a un ensayo… apuro mis últimos apuntes y salgo de prisa, pues empieza a llover en esta ciudad donde todos parecemos estar absolutamente perdidos y absortos intentando atrapar viejos sueños.

lunes, 20 de agosto de 2007

Un vacío en el De-Cierto Cultural


- Descansa en Paz Jorge Arturo Freyding -
*Publicada por Suplemento Identidad, periódico El Mexicano
Por Vianka R. Santana
derechocultural@yahoo.com.mx

Con sincera y profunda tristeza me entero esta mañana del fallecimiento de Jorge Arturo Freyding. La noticia enviada por diferentes amigos, llena casi toda la página de mi buzón. Es un hecho, y ante las cosas de la muerte los humanos somos absolutamente incapaces, y aunque nos duela profundamente y nos parezca que “aun tenía y prometía mucho por hacer”, solo nos queda espacio para silencio, el recuerdo y la ausencia.

La pérdida de Freyding marca sin lugar a dudas, una nueva fractura en el poco cohesionado sector de los promotores culturales en Baja California, donde cada cual parece enfrentarse a solas contra los espejismos, en la búsqueda reiterada del consecuente oasis en donde abrevar tantas urgencias de este –como bien decías Arturo- “De-Cierto Cultural”.

Freyding con su peculiar carácter y esa especie de adrenalina siempre hirviente que le caracterizaba, se apropió causas que eran de todos, se comprometió en un ejercicio de fidelidad con su comunidad cultural e hizo suyas premisas como la búsqueda de nuevas garantías y prerrogativas de cobertura social para los artistas en el Estado.

Con insistencia y constancia enviaba y reenviaba las noticias de los eventos culturales de Mexicali, en los que siempre con optimista visión encontraba hallazgos, fortalezas y motivos para atraer públicos.
Se desplazaba a otras entidades para estar al tanto de lo que sucedía en el medio cultural, interactuaba con otros, no se quedaba aislado en su de-cierto.

Jorge Arturo Freyding es una gran pérdida para familiares, amigos, pero también para los procesos del desarrollo cultural en Baja California. Y es que cuando se habla del desarrollo de la cultura, todos y cada uno de los elementos cuentan con igual contundencia: promotores, gestores, ejecutantes, creadores, periodistas, críticos, etc… Todos como en la maquinaria de un reloj ocupan un espacio único que hace posible mantener el movimiento, la sincronía, - y aun en la desarmonía- la función que cada cual realiza hace posible que la hora siga siendo marcada. Definitivamente en este reloj Freyding deja un compromiso y una premisa que tanto los promotores de Mexicali como los de todo el Estado, deberán ahora hacer suya.

Te vas Freyding y espero que realmente te hayas ido a un mejor sitio,
aquí se queda tu De-Cierto… más desierto sin tí.

domingo, 12 de agosto de 2007

Ciudad de Origen: Tijuana













Primero de la Serie
*Publicado en Suplemento Identidad, Periódico El Mexicano



Por Vianka R. Santana
derechocultural@yahoo.com.mx

Tal parece que a veces es preciso hacer un alto y poner distancia, para mirar a la ciudad con nuevos ojos. Tal parece que en algún tramo de la búsqueda, se nos hacen estrechos los lugares y migrar más que una necesidad se nos vuelve consigna.
Acaso por eso se van o por eso vuelven, acaso nos movemos al interior de una comunidad que nos ahoga y desencanta, con la misma intensidad con que ejerce su poder sobre nosotros. Así, desde lejos, uno puede asomarse a la ciudad como atisbando por una rendija y advertir –sin conmociones- cómo es que cambia, olvida, y desconoce.

Tijuana, tierra de migrantes en continuo éxodo, tierra de contrastes: frontera habitada por el arte efímero, la improvisación creativa, la genialidad soluble, pero también; ciudad de origen de creadores que han trascendido las distancias con trazos de color, danza, histrionismo, con música, con palabras.

Y a veces pareciera que es la misma ciudad quien los expulsa, la misma que les imputa salir, buscar, abrir nuevas brechas, establecer nuevos paradigmas o romper las reglas. Sin embargo, los que se van, los que se han ido y los que recién se alejan, viajan con la ciudad a cuestas. Los que se van llevan en la maleta su paisaje propio: su bordo, su centro, su conjunción de reverberancias que sin duda, les permite desdoblar su casa para sobrevivir al caos, aun en los tiempos mas solitarios o adversos.

Pero los que se van, no se van para desaparecer, acaso se van para poder ser vistos –en la confirmación de la premisa de que nadie es profeta en su tierra-, o tal vez, en la intención de recuperarse a sí mismos a la distancia de los propios referentes.
Y así, en ese ir y venir, en ese partir y estar de vuelta, una gran cantidad de artistas y creadores se han quedado atrapados en la inercia capitalina, buscando posicionar sus propuestas, sus concepciones estéticas y sus voces.

La ciudad de México nos acoge a todos, caótica, acelerada, diversa, multidimensional. Nos abre los brazos con generosidad y con recelo, y nosotros, inmersos en el tráfico de mundos, nos buscamos incesantemente como espejos para reconocernos.

Dramaturgos, directores de escena, músicos, pintores, fotógrafos, actores, escritores, periodistas, poetas, bailarines, coreógrafos, directores de cine, guionistas, promotores culturales, instaladores, escultores, cantantes, compositores, músicos, quimeristas, tijuanenses todos, con nuevas formas de percibir la ciudad origen, con nuevas formas de concebir la dimensión del trabajo propio.

Aquí están, en alguna parte y en lo suyo: Federico Campbell, Rosina Conde, Ignacio de la Lama, Naomi, Carlos Valencia, Ricardo Graciano, Carlos Altamirano, Julieta Venegas, Héctor Jiménez y muchos otros… todos trabajando bajo una misma consigna: crear y hacer visible su huella.
La búsqueda apenas empieza, abro el periódico y me encuentro con que en el Café 22 de la Condesa se presenta los martes Carlos Valencia, que Graciano prepara una nueva exposición de esculturas y que Altamirano está ahora mismo filmando fuera un encargo de la televisión francesa. Entonces que saco la brújula, pero invariablemente apunta hacia Tijuana –como si la aguja imantada solo quisiera mirar al Norte-, desdoblo el mapa complicado de la ciudad capital y empiezo a recorrer las calles en busca de sus ecos, pero aunque evidentemente el Distrito Federal es grande, seguramente será fácil reconocerlos.

Apenas empieza el viaje, y ya puedo comprobar con nostalgia, que es preciso salir de casa, para darse cuenta de que uno es pequeño. Creo que tomaré un microbús, acaso por ahí, perdido o disperso me encuentre con el primero….

miércoles, 4 de julio de 2007

La Cultura como estrategia o como medio de legitimización.











* Publicada en Identidad, El Mexicano

Vianka R. Santana
derechocultural@yahoo.com.mx


Justo en los primeros días de la semana y en ése compás de espera por la resolución del Tribunal Federal Electoral con respecto al caso Hank - Aztiazarán, parece que finalmente las voces de algunos sectores de la comunidad cultural, empezaron a escucharse.

Sin asombro pudimos leer este pasado lunes una carta (de un cuarto de plana) publicada en el periódico Frontera, donde 15 artistas y promotores culturales hicieran un efusivo llamado a la opinión pública y las autoridades federales, por haber sido violentados en su derecho a ejercer su voto el próximo 5 de agosto, toda vez que se quedaron sin sus candidatos a Alcalde y Gobernador.

Pero independientemente de la obvia inclinación priísta de los que suscriben – ya que como ciudadanos cada quien es libre de hacer la elección política que mejor le convenga-, lo que llama la atención es justamente el perfil de estas 15 personas, en su mayoría representantes acreditados ante el COPLADEM y en algunos casos incluso Consejeros Ciudadanos ante la Junta de Gobierno del IMAC. Y tal vez no sería de llamar la atención si se tratara de artistas y promotores caracterizados por preocuparse por que al IMAC no se le recorte el presupuesto por ejemplo, o que en su momento no hubieran votado a favor de aquella iniciativa de instalar en el nuevo Palacio de la Cultura las oficinas del Registro Civil, o si se tratara de creadores sin una estrecha relación (casi laboral) con el propio Instituto Municipal de Arte y Cultura. Porque bajo es óptica, pareciera que se trata de una inserción pagada por el propio Ayuntamiento o el IMAC, en un intento de ofrecer un “aval” legitimador a quienes en su momento no cumplieron ni concluyeron con el encargo institucional que les fue conferido.

Porque no hay que olvidar que aunque parecía que ya no habría forma de golpear más a la cultura –como sucedió en el trienio de González Reyes-, la administración de la marea roja resultó confundir el desarrollo cultural con las cabalgatas de reyes y la charrería. En este periodo –al que si bien debe reconocerse los avances en la restauración del Palacio de la Cultura- hay que recordar los intentos por desaparecer el IMAC, por la imposición de funcionarios, la considerable reducción del presupuesto a la cultura e incluso al Instituto de la Mujer ( a pesar de ser el ‘animal favorito” ), y desde luego las concesiones evidentes a los empresarios que ahora negocian con los puentes y hasta con el sistema de multas en las vías rápidas.

Es por eso que resulta tan extraño que algunos artistas se duelan de tan sensible pérdida, tratándose sobre todo de un personaje que no se ha caracterizado por su sensibilidad cultural, por su sentido del respeto a la ley o las instituciones y sobre todo, que ha sistemáticamente llevado al IMAC a una reducción permanente de sus recursos y autonomía, con el beneplácito de cuatro consejeros ciudadanos -que a pesar de su buena voluntad no conocen cómo funcionan las cosas del arte y la cultura en Tijuana, ni mucho menos conocen a los creadores- y por otro lado, con la complicidad de un Regidor Presidente de la Comisión de Cultura y Bibliotecas que no ha hecho nada por mejorar las condiciones del IMAC en el Cabildo y que se ha caracterizado en los últimos meses, por estar muy ocupado cambiando de vocación política y en el ejercicio de olvidar a quienes con su voto lo llevaron a donde ahora se encuentra.

Y no hay que perder de vista que quien parecía poseer la “receta” para mejorar la ciudad, no se ocupó en ningún momento de hacer alguna declaración o propuesta en firme ( a pesar de contar con un medio de difusión permanente en los diarios –entiéndase la hoja de “la receta”) de cómo trabajar por el desarrollo cultural de Tijuana.

Tal vez en las próximas semanas habremos de ver más expresiones como esta, en las que personajes como Javier Bátiz (no precisamente conocido por su participación en foros, debates o argumentaciones sobre el desarrollo cultural), Alejandro Keys, Juan Zúñiga o Guillermo Castaño alzan su enérgica voz defendiendo sus derechos ciudadanos; lo que realmente sería extraordinario sería verlos en una Junta del Copladem, en un Foro de análisis, en un esfuerzo crítico del sistema que ha reducido las capacidades y las atribuciones de nuestra institución de cultura municipal, o lanzando una propuesta de cómo mejorar las condiciones culturales en la ciudad.

Celebro la energía de los que durante mucho tiempo se han reconcentrado en el ejercicio de su propia creación sin el menor interés por aportar algo a la comunidad cultural en su conjunto (que no sea su propia obra) y que ahora se revelan como nuevos defensores de la legalidad, la justicia y el derecho ciudadano.
Ojalá esa energía les permita en lo próximo, vincularse también con otras causas importantes como la defensa real del patrimonio cultural, el rescate de nuestras tres instituciones de cultura –secuestradas por las formas del centralismo, la distribución desigual de los recursos y la indiferencia hacia ciertos sectores de la comunidad artística y cultural-, pero sobre todo, por la causa más importante en este momento histórico: Tijuana.

Este 5 de agosto cada cual asumirá la responsabilidad de su sufragio, cada cual (idealmente) actuará en consecuencia a una reflexión personal sobre lo que juzgue mejor para los tijuanenses y los bajacalifornianos, pero más allá de las posturas personales, los lazos laborales, fraternales o las deudas, cada cual deberá tener presente que estaremos eligiendo el destino de esta ciudad a la que nos debemos y pertenecemos.

domingo, 10 de junio de 2007

El Patrimonio Cultural: Un asunto de Deber o Poder




*Publicada en Suplemento Identidad. Periódico El Mexicano.
Por Vianka R. Santana
Queda claro que la tan celebrada “alternancia” del sexenio pasado, no fue sino el refrendo del neoliberalismo y las políticas públicas de “marketing” que acabaron de poner en venta lo poco que había logrado salvarse de las administraciones priístas.

No solo fue castigado una vez más el sector cultural y educativo, sirviendo de botín para los que en vez de instrumentar proyectos para la nueva creación de escuelas en las comunidades rurales, se llenaron los bolsillos mientras con la otra mano repartían las “migas” hechas bicicletas en la tan sospechosa fundación “Vamos México”, o con la instalación de la “Enciclomedia” que priorizaron la adquisición de equipos (que aun ahora los docentes, siguen recibiendo talleres para aprender a utilizarlos) por sobre las necesidades de infraestructura, recursos elementales de aprovisionamiento y desde luego, la desatención total a la urgencia de crear un subsistema de enseñanza indígena.

Además de todo esto -y como la cereza del pastel-, las zonas declaradas patrimoniales, así como aquellas que habían sido inventariadas por el INAH por contar con vestigios arqueológicos, también se pusieron en sobre la mesa, a la espera del mejor comprador.
De ahí que los empresarios iraníes pudieran realizar un Rally en Montes Azules durante el periodo Foxista, o que el reconocido –y ahora fallecido- cacique yucateco Fernando Barbachano Peón, tuviera a bien reclamar en carta pública al entonces gobernador del Estado, su derecho “legítimo” a ingresar cuanta persona le fuera conveniente (sin pago alguno) por entrar a la zona arqueológica de El Castillo de Chichenitzá que “casualmente” le pertenece. Esto, en aquel grotesco comunicado donde literalmente decía y “te exhorto para que des las instrucciones pertinentes, a fin de que empleados de tu gobierno dejen de impedir al suscrito y a las personas que designe el libre acceso a los terrenos de mi propiedad”.

Situación a la que desde luego habría que sumarle otras zonas del país, otros caciques y otros empresarios mexicanos dispuestos a negociar hasta el último acre de nuestras reservas patrimoniales, en aras desde luego de la modernización, el desarrollo sustentable, los proyectos ecoturísticos, y la desmantelación del patrimonio nacional.

Por lo que tal vez citar Punta Colonet, la Escalera Naútica, los condominios de Donald Triumph, o la instalación de la planta regasificadora de Sempra donde la alerta lanzada el año pasado por Greenpeace, explica que “una explosión en los tanques de almacenamiento equivaldría a la detonación de 250 toneladas de TNT”. Desde luego sería ocioso dudar de la probidad de nuestras diligentes autoridades que participaron y participan de esto, y mucho menos creer que entre los inversionistas están nuestros respetados empresarios locales azul-rojos. Claro, no hay razones para dudar, cuando los hechos hablan tan claramente…

Lo más grave de todo esto, no solo es la indiferencia de la sociedad civil y su escasa participación social, ni siquiera la indiferencia sobre estos temas tan importantes para el futuro del Estado por parte de las Comisiones de Patrimonio Cultural (integradas en su mayoría por ciudadanos y representantes de instituciones), sino la asociación “sospechosa” de las autoridades del INAH, ante situaciones que claramente son una atropello a los derechos (ya no solamente culturales) sino constitucionales.

Tal parece que nuestras zonas patrimoniales arqueológicas, están puestas en la mira para ser convertidas en lujosos centros de diversión y recreación, para el disfrute -desde luego- de aquellos sectores con un alto poder adquisitivo (osea como el 20% de la población solamente) y de los extranjeros.

Y es que de no resolver a tiempo y de manera enérgica la situación que priva en la zona de Chichenitzá y las comunidades aledañas, el gobierno estará
enviando un mensaje equivocado a la inversión extranjera, y a la propia sociedad mexicana; violentando principios elementales cuyas lesiones no solo serán de tipo patrimonial, sino de graves consecuencias culturales e históricas. Es decir, si ya no tenemos respeto o aprecio por nuestras raíces, entonces, clara y abiertamente estaremos haciendo de nuestra riqueza y diversidad cultural, un mercado.

Mientras los legisladores no se ocupen de retomar la Carta Magna y ejercer el encargo institucional que el pueblo les dio al otorgarles el voto que los llevó a donde están, caciques de toda índole y procedencia partidaria, seguirán echando mano de las reservas nacionales, como hasta ahora ha venido sucediendo.

Sin embargo, aquí también los titulares de CONACULTA, el INAH , el Presidente del Consejo Mexicano de Promoción Turística, y desde luego los gobernantes, deben asumir una postura clara y definida en torno a las licitaciones, concesiones y resguardo de terrenos patrimoniales y aledaños.

Es vergonzoso que desde 2003 los indígenas que viven en las zonas circunvecinas a Chichenitzá, han estado denunciando sin respuesta alguna, sobre los atropellos por parte de los inversionistas que han comprado –obligado a vender- en vergonzosos cinco y diez centavos el metro de tierra, para levantar lo que hoy anuncian como una de las nuevas siete maravillas del mundo, a través del alquiler de sus lujosos complejos turísticos “con acceso propio a las ruinas del El Castillo”.

Sin embargo, hay un asunto que llama poderosamente la atención, y es una denuncia publicada a la par de un Manifiesto hechos por los indígenas de la zona en octubre de 2006, donde declaran que elementos de la PFP enviados por el propio INAH, así como policías pertenecientes al municipio de Tinúm, les impedían el paso a la zona arqueológica –como medida de protección a los empresarios en cuestión-, siendo que históricamente ha sido su centro de actividad y trabajo.

Por esas mismas fechas, solicitaban la expropiación de 796 hectáreas a la familia Barbachano, quienes a su vez compraron el predio (incluida pirámide) a un norteamericano, al que la Suprema Corte de Justicia de la Nación había dado fallo a favor en 1945 sobre la disputa de la propiedad por una expropiación que había tenido lugar en 1926 por un mexicano (que no el gobierno), quien a su vez en 1895 había comprado “legalmente” las tierras por la cantidad de 75 dólares.


Así pues, parece que desde el sexenio pasado se venía perfilando la PFP y el ejército, como el instrumento para contener lo incontenible, como el vehículo de intimidación, del que ya también en su momento hizo recurso Sergio Vela contra las manifestaciones de los empleados del INAH, el INBA, y el CONACULTA, mismo que ahora por instrucción presidencial patrullan las calles del país.

En los primeros días de esta administración federal, fuimos testigos de un incremento sustantivo del 50% a los sueldos de los empleados de la SEDENA, así como de un aumento inédito en el presupuesto, y ya esta semana, insatisfechos a la vuelta de 5 meses de habérseles dado una encomiendo en las calles, exigían nuevas prerrogativas económicas y laborales. Habría entonces que tener presente –sobre todo los defensores a ultranza del llamado “operativo”, que en lo que va del año se han registrado 1300 ejecuciones, y aun no sabemos si ya desarticularon al menos alguno de los cárteles.

El asunto no es haber sacado al ejército a realizar labores que no les corresponden constitucionalmente, el asunto no es apostarlos sobre avenidas como la entrada a Playas de Tijuana, cuando la población puede acceder fácilmente por al menos otras dos vías; el asunto y el problema, va a ser regresarlos al cuartel.

Tal parece que en estos tiempos de tanta descomposición, los ciudadanos son rehenes de bandos que se disputan las ciudades. Y cuando digo “bandos” no solo me refiero a los muy bien organizados criminales, sino a todos aquellos que están a la espera de estar en posición para seguir comprando y revendiendo nuestro cada vez más escaso patrimonio.

Estamos en pleno arranque de las campañas por la gubernatura, las presidencias municipales, las diputaciones y las representaciones ante los cabildos, y tal parece que el asunto es: quién tira más dinero y pega más publicidad, y no, a quién le importa el destino de Baja California, o quién pone una propuesta razonada sobre la mesa.

Y así, justamente así, entre la diatriba interminable entre el Deber y el Poder,
nos hemos ido deshaciendo del patrimonio cultural y lo que nos queda… quién sabe cuánto nos dure.

miércoles, 16 de mayo de 2007

De Regidores, Funcionarios y Consejeros Ciudadanos


-las tareas inconclusas-
*Nota Publicada por Seuplemento Identidad de El Mexicano





por Vianka R. Santana
derechocultural@yahoo.com.mx

Hace apenas dos semanas y con lujo de rueda de prensa el Regidor Carlos Mejía, presidente (aun) de la Comisión de Cultura y Bibliotecas ante la junta de gobierno del Instituto Municipal de Arte y Cultura IMAC, presentó renuncia a su partido de procedencia (PRD) para declararse público simpatizante del proyecto del candidato a la alcaldía por el Partido Revolucionario Institucional.

Si bien en tiempos electorales no sorprende ya el desplazamiento y reacomodo de aquellos que aspirando a cargos de elección popular, se adhieren a las siglas que les ofrecen mejor promesa de ganancia, tampoco sorprende que los que ya estén en funciones en la administración presente, intenten asegurarse un escritorio por otros tres años.

Sin embargo, el hecho de que un regidor que ha asumido la responsabilidad de velar por las mejores condiciones para el desarrollo cultural de la ciudad, defienda públicamente más presencia militar con la vehemencia con que no ha defendido el presupuesto del IMAC, y que además se ausente de manera reiterada de las reuniones del COPLADEM, para luego encausar su energía a un proyecto que parece haberlo seducido ( más que la cultura ), es de alguna suerte un insulto para la comunidad cultural que ha estado esperando que el IMAC cuente con una mayor inversión tanto para operatividad como para infraestructura.

Tal parece que ni funcionarios ni gobierno, advierten la importancia de los espacios que ha nivel nacional e internacional han ganado los artistas y creadores Tijuanenses, espacios que además han sido producto de la autogestión, de la promoción cultural independiente, y de la sobrevivencia de un sector que persiste en su entrega y búsqueda estética, a pesar del nivel de funcionarios sin visión con que en muchos de los casos cuenta la ciudad en materia de administración pública de la cultura.

Y es muy seguramente esa falta de visión, de diálogo y de integración entre instituciones y comunidad, lo que cada día complica aun más las condiciones para un verdadero desarrollo cultural, ya que el desarrollo cultural no solo tiene que ver con la creación de nuevos y equipados edificios, en esencia tiene que ver con una voluntad política expresada a través de procesos de gestión, promoción y difusión en primera instancia del arte y la cultura local.

De esta manera, con un Palacio de la Cultura no resolvemos las necesidades, si no hay detrás un importante presupuesto para contratar el personal suficiente y calificado para dar vida y sentido a los espacios de galería, archivo histórico y de servicios bibliotecarios. No basta con una promesa de Galería Internacional, si no cambian la óptica institucional con respecto a brindar más espacios a los creadores de las artes visuales, en un ejercicio plural donde todas las corrientes y todas las visiones tengan oportunidad, y no solo aquellas que sean afines a los intereses o preferencias de las administraciones en turno.

Creo que como ciudadanos y como miembros activos de la comunidad cultural, hemos descuidado nuestros escasos espacios para la participación ciudadana. Nos hemos dejado arrebatar de la forma más cínica y arbitraria los cuatro lugares para participar creativa y propositivamente en la junta de gobierno del IMAC, y hemos permitido que cuatro personas que a pesar de su buena voluntad, desconocen no solo la problemática cultural de la ciudad, sino que también desconocen a los creadores. Pero no hay que olvidar que el compromiso de Consejero Ciudadano es una responsabilidad y un privilegio, por lo que es absolutamente reprobable que artistas como Guillermo Castaño (que fue designado Consejero ciudadano), no se presente a ninguna reunión de COPLADEM, así como no se presenta habitualmente a ninguna actividad cultural ( al menos no a las que carecen del atractivo de contar con la presencia del alcalde ) .

Estamos llegando a un punto tal de descomposición en la Junta de Gobierno del IMAC, que necesariamente obliga a la reflexión y la búsqueda de alternativas. De nada sirve que la comunidad cultural se queje de la falta de recursos, de convocatorias o de infraestructura, si por otro lado, no hace nada por participar, recuperar y demandar la inversión y la acción elemental de los gobiernos. O si se limita a ser comparsa de funcionarios que buscan desesperadamente legitimarse a través de pequeñas concesiones y apoyos a creadores simpatizantes.

Estamos definitivamente en un momento coyuntural donde vendrán de todas partes a manos llenas las promesas, y en el que necesariamente habremos de revisar en lo personal y en lo privado el sentido de nuestro voto.
Recordar que las tareas asumidas por Consejeros Ciudadanos, Regidores, Alcaldes y Funcionarios, aun están inconclusas.

Seguramente en lo próximos meses se pondrán sobre la mesa de los debates temas como la seguridad pública, por lo que sería prudente recordar que aquellos gobiernos que han invertido en educación y en cultura han logrado abatir no solo los índices de delincuencia e inseguridad, sino que han reforzado su economía.

La educación y la cultura son elementos sin los cuales no puede concebirse el desarrollo de una comunidad. No basta con pavimentar, ofertar mecanismos de protección civil o prometer “manos duras” contra la delincuencia y el narcotráfico.
Lo que se necesita es una política pública incluyente, funcionarios comprometidos con la ciudad y no con sus proyectos personales, pero sobre todo; se necesita incorporar la cultura en la agenda pública de una manera transversal e irradiarla hacia todos los sectores y niveles de la sociedad.

sábado, 21 de abril de 2007

Tijuana en el Festival de las Artes de Naucalpan

-una política municipal sin precedentes-
*Publicada en Suplemento Identidad, periódico El Mexicano
*Imágen: Ballena de Jonás

por Vianka R. Santana
derechocultural@yahoo.com.mx

El magnífico auditorio al aire libre Felipe Villanueva fue el escenario para el acto inaugural del Festival Internacional de las Artes de Naucalpan de Juárez, Estado de México. Alrededor de mil quinientas personas, fuimos testigos de un acontecimiento artístico de gran nivel al presenciar el concierto de la Camerata local, -que reforzada con un excelente coro y con las voces privilegiadas de una Soprano, una Mezzosoprano y un tenor, bajo la batuta del maestro Ramón Romo Lizárraga-, interpretaron escenas de Opera, pero también; tuvimos la oportunidad de escuchar (como pocas veces sucede) a un alcalde hablando de la importancia del arte y la cultura.

Así, ante una audiencia que se mostraba atenta, el Ing. José Luis Durán Reveles, -alcalde que solo lleva seis meses en el cargo- sorprendió a todos con un discurso donde evidenció un genuino interés por apoyar el desarrollo artístico en su municipio, y una sensibilidad hacia los acontecimientos culturales.

Haciendo uso y recurso de la infraestructura municipal, el recientemente creado Instituto Municipal para la Cultura y las Artes de Naucalpan (IMCA) dirigido por el reconocido promotor cultural y especialista en temas de derecho a la cultura Mtro. Eduardo Leaman Rivas, inició los trabajos de su Primer Festival de las Artes cediendo a Tijuana una atención especial, dedicándole el espacio para la plástica con la Exposición Colectiva “Tres Visiones Tijuanenses”.

La Colectiva se integró con la obra fotográfica de Mario Castillo “Luces de la Creación”(26 piezas), los lienzos de Franco Méndez Calvillo “Allium Sativum” (9 piezas de gran formato) y la obra escultórica de Ricardo Graciano “Anima Atémpore” (10 piezas de terracotta moldeadas a mano); de esta forma el Centro Cultural Ágora del Parque Naucalli, se convirtió temporalmente en un espacio dedicado a Tijuana.

Aproximadamente quinientas personas y muchas otras que esperaban forma de ingresar al recinto, tuvieron la oportunidad de disfrutar la obra y conversar con los artistas, mientras el Ensamble de música (también Tijuanense) La Ballena de Jonás, hechizaba la atmósfera y a los presentes con su forma única de interpretar su concepto musical.

Por los grandes ventanales del Ágora, atisbaba el bosque una noche cálida donde Tijuana era anfitrión, donde las configuraciones estéticas, la música y la palabra de nuestros creadores (presentes también a través de los 21 textos de los 21 escritores y de las imágenes que acompañaban la obra de Castillo) daban testimonio de la otra Tijuana, la Tijuana de Vizcaíno, la que se rebela ante toda leyenda oscura, violenta o corruptible; la Tijuana del Arte.

Y cabe mencionar que Tijuanenses radicados o que circunstancialmente estaban por la ciudad, fueron a brindar su presencia y apoyo a nuestros artistas, por lo que fue muy grato saludar a los promotores culturales Alex Zúñiga del proyecto Multikulti, a Guadalupe Rivemar, a Bárbara García, y hasta un discípulo del maestro Juan Zúñiga.

El 18 de abril dio inicio un Festival que necesariamente es motivo de reflexión para los que nos sentimos comprometidos con el desarrollo y la promoción cultural, pero sobre todo, para los que hemos participado de los desencuentros con las autoridades municipales que en las últimas dos administraciones han cerrado sus oídos a la comunidad cultural, perdiendo la brújula y el vínculo con los artistas y creadores.

El Festival de las Artes de Naucalpan es un ejemplo de lo que puede realizarse cuando existe concilio entre los diferentes sectores que integran un municipio, pero sobre todo, cuando un alcalde y un responsable de la cultura municipal conocen perfectamente la dimensión de su encargo institucional, y saben que el arte y la cultura son el eje y basamento de todo tejido y construcción social.

Como promotora y artista, me sorprendió el hecho de ver el ejercicio interinstitucional que realizaba el municipio de Naucalpan de Juárez para brindar todas las condiciones necesarias y coadyuvantes al proceso del festival, es decir, la interacción visiblemente coordinada de cuerpos de seguridad, de personal de parques y jardines, de comunicación social, de los miembros del cabildo y desde luego del equipo de producción y del propio IMCA, que no solo hicieron presencia en el acto inaugural sino en casi todos los eventos posteriores.
Por lo que se volvió común ver en las butacas a regidores, jefes de oficina, funcionarios, políticos, empresarios, mezclados con estudiantes, amas de casa, personas de la tercera edad y turistas.
Público heterogéneo con el que coincidió en repetidas ocasiones un alcalde que parecía disfrutar no solo el acontecimiento artístico que tenía lugar sobre el escenario, sino el acontecimiento cultural del festival mismo, un alcalde que permaneció más de dos horas conviviendo en la Exposición Tijuanense y que en un momento determinado, se acercó y tocó un poco el piano para La Ballena de Jonás, en un acto que en sí mismo habla de su sensibilidad cultural.

El día de hoy el Colectivo de Música Electrónica y Multimedia denominado Tenogeist, será el evento de clausura, donde se espera la presencia de miles de jóvenes. Sin embargo, la diversidad de la programación y el nivel artístico de los participantes, no solo deja en un alto tono el nivel de este festival internacional, sino que lanza al aire la evidencia de lo que puede realizarse cuando se apuesta por una verdadera política cultural municipal incluyente.

Habría que observar que esto no es un asunto cuyo origen sea la denominación partidista de procedencia, sino la voluntad de ejercer plenamente un encargo político e institucional con estricto apego al sentido común, al sentido de un verdadero desarrollo, bajo la premisa de que un gobierno que invierte en el arte y la cultura, es necesariamente un gobierno que apuesta por la educación, por la seguridad, por las libertades y por un desarrollo sostenible.

En buena hora por un Festival como este, pero sobre todo, en buena hora por una política municipal que ve en el arte y la cultura, un destino y una responsabilidad histórica.